
Un hermoso día he tenido
E teñido la arena con la sangre de un corazón roto
En la playa he encontrado un suplicio
A mi más dura tarde de odio
Era de suponer que ya no sería mía
Cuando penetre su pecho con esta esquirla
Pero esque sus palabras enardecidas
Fueron “amor, tengo el corazón roto”
Y si de corazones rotos hablamos
El mío no es más que un remendado
Pero su corazón no estaba tan roto
Pues se lo he sacado, mirado, y destripado
Si aún preguntan quién eras…
No eras más que la sangre en la arena
Tan mentirosa, tan mía, tan tuya
Hoy tengo tu corazón en la boutique del calvario
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